Boletos que salen sin pasar por caja
Sin un registro de entrada y salida por auto, la diferencia entre autos que entraron y boletos cobrados no se ve. El sistema la muestra por turno y por cajero.
Un sistema para operar tu estacionamiento: entradas y salidas con boleto o placa, tarifas por hora y por horario, pensiones, cortes de caja por turno e ingresos en vivo. El dueño sabe cuánto entró hoy sin esperar al corte, y el dinero en caja cuadra con los autos que pasaron.
Simulación en vivo · datos de ejemplo
Mueve la tarifa y mira cómo cambia el ingreso proyectado del día.
Cálculo de ejemplo: un estacionamiento de 120 cajones con tarifa de $25 por hora y 60% de ocupación durante 12 horas factura $21,600 al día. Si el 6% de los boletos se pierde entre la entrada y la caja, se van $1,296 diarios: $38,880 al mes.
Sin un registro de entrada y salida por auto, la diferencia entre autos que entraron y boletos cobrados no se ve. El sistema la muestra por turno y por cajero.
Cuando la tarifa se calcula de cabeza, se redondea a favor del cliente para evitar la discusión. El sistema calcula el monto exacto y lo imprime.
Una pensión que venció hace dos meses y sigue entrando con la tarjeta vieja son dos meses regalados. El sistema bloquea la tarjeta al día siguiente del vencimiento.

Tres momentos de un estacionamiento normal.
El cajero cuenta el efectivo, anota el total en una libreta y lo entrega. Nadie sabe cuánto debió haber.
El sistema ya sabe cuánto debió entrar: cada boleto cobrado tiene hora, tarifa y cajero. El corte compara lo esperado con lo contado y guarda la diferencia con nombre.
La diferencia de caja deja de ser un misterio y empieza a bajar.
Así queda el sistema en una operación de este tamaño: las casetas trabajan con impresora de boletos y lector QR, el encargado ve las dos casetas desde una tablet y el dueño recibe el ingreso del día a las once de la noche en su teléfono.
Cotizar uno asíAlcance, retorno, datos, integraciones e infraestructura, con respuestas concretas y límites visibles.
Registra la entrada y la salida de cada auto, calcula la tarifa exacta, cobra, imprime el recibo y guarda quién cobró. Con eso el dueño sabe cuántos autos pasaron, cuánto debió entrar y cuánto entró, por hora, por caseta y por turno.
Casi nunca. El sistema trabaja con barreras que abren por relevador, impresoras térmicas comunes y lectores QR de escritorio. Si tu equipo actual funciona, lo conectamos; si falta algo, te decimos exactamente qué comprar y cuánto cuesta.
Para uno o dos accesos, el sistema de boletos, tarifas y cortes se entrega en cinco a seis semanas y su costo se compara contra una sola cifra: los boletos que hoy no llegan a caja. En la mayoría de las operaciones ese número lo paga en menos de un año.
Sí. La caseta sigue cobrando con su propia base de datos si se cae la conexión y sincroniza cuando vuelve. El dueño ve los datos con unos minutos de retraso y ninguno se pierde.
Sí. Cada estacionamiento tiene sus casetas, tarifas y cajeros, y el dueño compara todos en una pantalla: ingreso por cajón, ocupación por hora y diferencias de caja por sucursal.
Cuéntanos dónde se repite el trabajo, dónde se pierde información y qué indicador mueve el negocio. Te diremos qué conviene medir primero y si tiene sentido automatizarlo.
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